Auditoría previa de URLs y SEO
Inventario de todas las URLs que reciben tráfico, posiciones por palabra clave, backlinks externos. La foto fija de antes de empezar — sirve de baseline.
// rediseño con cuidado
Lo que tenéis no os encanta, pero tampoco queréis empezar desde cero y perder los clientes que ya os encuentran. Os contamos cómo se hace una migración seria — la que sale bien para Google y para los usuarios que ya están.
// el dilema
// qué entregamos en una migración
Inventario de todas las URLs que reciben tráfico, posiciones por palabra clave, backlinks externos. La foto fija de antes de empezar — sirve de baseline.
Cada URL antigua tiene asignada su URL nueva equivalente o, si no existe equivalente directo, redirige a la página más cercana en intención. Sin mapa de redirecciones, perdéis SEO. Con mapa bien hecho, lo retenéis al 80–95 %.
No todo lo viejo merece la pena traerlo. Catalogamos qué contenido genera tráfico real, cuál merece reescribirse y cuál se elimina con redirección. La web nueva sale más ligera y mejor enfocada.
Vuestros clientes habituales tienen que llegar a la web nueva y reconocerla. Refrescamos sin romper la marca — colores y voz se mantienen, lo que cambia es la calidad de ejecución.
Probáis la web nueva en una URL temporal con datos reales antes de tocar el dominio. Si algo no convence, lo arreglamos sin que un cliente real haya visto nada.
Search Console, Analytics y errores se monitorizan a diario en el periodo posterior al lanzamiento. Cualquier indicio de pérdida se ataja antes de que se convierta en problema.
// cómo hacemos una renovación
01 · Auditoría + alcance
Inventario de la web actual (contenido, URLs, SEO), foto fija de tráfico, propuesta de qué se mantiene, qué cambia, qué desaparece.
02 · Build en paralelo
Web nueva en staging mientras la antigua sigue viva. Os la enseñamos en hitos. Cuando da el visto bueno, preparamos cambio de DNS.
03 · Cutover + vigilancia
Cambio del dominio en horario de bajo tráfico, redirecciones activas, sitemap actualizado, monitorización post-lanzamiento.
// preguntas habituales
Si la migración se hace mal, sí — pérdidas significativas son habituales en migraciones improvisadas. Si se hace bien (auditoría previa, mapa de redirecciones 301 completo, contenido equivalente, sitemap nuevo enviado), la pérdida se queda en márgenes pequeños y temporales y luego suele recuperarse y mejorar gracias al rediseño técnico. La diferencia entre lo uno y lo otro es trabajo previo.
Una renovación seria de web pyme se dimensiona por proyecto: una fase de auditoría y diseño, una fase de build y una fase de cutover y monitorización. Más rápido es posible si el contenido ya está claro y solo cambia el envoltorio; más lento ocurre cuando hay que reescribir contenidos o integrar sistemas internos.
Depende. Reglas prácticas: si una página recibe tráfico orgánico y convierte, se mantiene casi tal cual (con quizá pequeños arreglos). Si recibe tráfico pero no convierte, se reescribe con foco. Si no recibe tráfico ni convierte, se elimina con redirección a la página más cercana. Renovar todo el contenido es caro y no siempre necesario.
No necesariamente. Si vuestro hosting actual es decente y os está dando buen rendimiento, lo mantenemos. Solo recomendamos cambiar cuando hay razones técnicas reales (servidor anticuado, recursos saturados, panel imposible, soporte inexistente). Cambiar hosting solo "porque sí" añade riesgo a la migración sin ganar nada.
Sí, y es lo recomendable. Cambiar de dominio implica un proceso adicional bastante más complejo (cambio de propiedad en Search Console, gestión de transición de marca, redirecciones a nivel de dominio entero) y una pérdida temporal de SEO mayor. Solo recomendamos cambiar de dominio si hay razones de marca de peso.
Los emails empresariales suelen ir vinculados al dominio pero gestionados por separado (Google Workspace, Microsoft 365, IMAP propio). Si renovamos la web sin cambiar de dominio, los emails siguen funcionando sin interrupción. En el alcance dejamos siempre un check explícito: "sin tocar la configuración MX" para que no haya susto.
Respondemos en menos de 24 horas. Cuéntanos qué estás construyendo.
Hablemos →